Mechones largos, orientados hacia el frente de la cabeza. Flequillos que llegan hasta la nariz. Semiperfiles escondidos detrás de un cabello que parece rebelde. Una tendencia que oculta las facciones y permite espiar unos ojos que prefieren no mostrarse demasiado. Estas formas del peinado tienen un pie muy firme en el Reino Unido, donde hacen furor.
Son acompañados por pelos bien lacios, para dar una mayor idea de look "fuerte", con puntas duras y desparejas. Muestran una imagen de calle, como se suele decir cuando se habla de modelos que simbolizan la moda más informal.
Y se complementan a la perfección con mechas e iluminaciones de diversos tonos, que son las que marcan con más intensidad la caída y la dirección de cada una de las mechas orientadas gracias a un corte perfecto.
Estos reflejos tienen la finalidad de darle al cabello una textura definida, marcando pliegues, "dibujos" y efectos variadísimos, haciendo del conjunto del peinado algo totalmente exclusivo.
Debido a que estos peinados buscan un poco ocultar partes del rostro, éste contrasta muchas veces con un maquillaje muy subido en los ojos o en los labios para que los rasgos de la cara de todas maneras se hagan presentes con la mayor intensidad posibles.