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Historia de Chiantla

Información acerca de la historia del municipio de Chiantla, en Huehuetenango.


Historia

Etimológicamente de su nombre – Chinabajul; entre barrancos; que quiere decir capital del señorío de los mames. Fuentes y Guzmán. (1882). Existen varias interpretaciones sobre el significado del nombre de Chinatla.
 
Según algunos vecinos de este municipio, puede significar lugar abundante en chan o chian que quiere decir “Semilla indígena de la familia de las labiadas”, cuyo nombre científico es Salvia Chian de la Llave; otra dicen que significa “casa o habitación”, de la voz náhuatl Chiantli, que tiene esa acepción en lengua mexicana. Los indígenas llaman a este lugar Talbin, que en Mam significa: Agua que se debe.

Historia

Chiantla es un pueblo de origen precolombino que tubo por nombre Talbin, que en su idioma Mam significa Agua que se debe.
 
Se cree que el pueblo de Chiantla estuvo situado primitivamente en la aldea El pino, donde se encuentra vestigios de construcciones y una iglesia en ruinas. Los habitantes le conocen con el nombre de Chiantla Viejo, esto sin la menor duda, fue en los primeros años de la colonia, porque a partir de 1586 ya se tiene datos de su asentamiento actual según Fray Alonso Ponce.
 
Según la obra del cronista Dominico Fray Antonio de Remesal. (1619). la población de chiantla fue fundada alrededor del año 1540. Cuando los misioneros dominicos procedieron a congregar o reducir en pueblos a la población dispersa de la región de Huehuetenango.
 
Según Remesal; a un principio estuvo bajo el patrimonio de los padres dominicos, después de los padres de la Merced durante muchos años y por real cédula de 1754, fue secularizado.
 
Hacia el año 1600, los misioneros mercedarios se hicieron cargo al igual que el resto de Huehuetenango, de la parroquia que era conocida con el nombre de Nuestra Señora de la Candelaria de Chiantla y a la cual pertenecían como pueblos de visita Aguacatan, Chalchitan, Todos Santos y San Martin Chuchumatan. Mérida Vásquez. (1984).
 
Durante la Colonia fue pueblo de importancia, pues contaba con cuatro iglesias, tres cofradías y dos mil trescientos cinco felígreses, figurando como cabeza de curato en el partido de Huehuetenango, en el índice alfabético de las ciudades, villas y pueblos del reino de Guatemala. Domingo Juarros. (1754).
 
Alrededor del año 1540, el encomendero español, Juan de Espinar, que había participado en la conquista en Guatemala, junto con Pedro de Alvarado y que tenía en encomienda el pueblo de Huehuetenango, descubrió las minas de plata y plomo de Chiantla, las cuales en los primeros años le reportaron ingresos superiores a los 8,000 pesos anuales. Esas minas fueron explotadas durante toda la época colonial y seguramente una de ellas es la que fue conocida con el nombre de Torlon a partir del año 1700. Se supone que de estas minas salió la mayor parte de la plata que se utilizo en Guatemala durante la época colonial y aún en la época de Rafael Carrera, Pero su producción nunca tuvo la importancia que a nivel regional tuvieron las minas de Honduras.
 
Desde tiempos remotos, Chiantla fue conocida por su milagro Virgen de Candelaria, venerable imagen que recibe la visita de peregrinos centroamericanos, mexicanos y nos se diga de guatemaltecos de todos los estratos sociales, principalmente en los días de sus ferias que son dos al año, siendo la principal la que se celebra del 28 de Enero al 2 de Febrero y la del 4 al 8 de Septiembre; en ambas hay magnificas transacciones especialmente de ganado vacuno y mular.
 
El templo de la Virgen se contruyó entre los años 1722 y 1723, Fuentes y Guzmán dice que es uno de los santuarios mas adornados y pulidos que hay en el reino que se posee buena plata labrada de sacristía y ricos ornamentos y muchas lámparas, la principal y mayor de las cuales fue donada por Francisco Ruiz Lozano, natural de la ciudad de los reyes en el Perú.
 
A mediados del siglo XVII, fue de gran importancia la actividad ganadera, especialmente de ovejas en la zona de los altos de Chiantla, donde se formaron las grandes haciendas de Chacol, la capellanía y el Rosario, gracias a las condiciones favorables para la crianza de ovejas que presentaban los pastos de las praderas de montañas de esa zona.
 
Entre las haciendas, destacaron las tres mencionadas anteriormente que en 1725 fueron reunidas en una sola, llamada hacienda de Moscoso, que a la muerte del propietario, el capitán Dominigo Moscoso, en 1725, tenía más de 12,000 ovejas. Por el año de 1750, dicha hacienda fue adquirida por Francisco Ignacio de Barrutia, quien le hectáreas) y más de 20,000 ovejas.
 
A finales del siglo XVIII, el español Joaquin Mont y Prats, se convirtió en propietario de la hacienda Moscoso, la cual gracias a unas remediciones, llego a un máximo de 525 caballerías.
 
Esta actividad ganadera, permitió también el sugimiento de la actividad de producción de tejidos de lana, especialemte en Chiantla y Huehuetenango. El pueblo de Chiantla, se convirtió en sede de dos concurridas ferias anuales que se combinaban con ceremonias de culto a la Virgen de Candelaria, las que se realizaban el 2 de Febrero y el 8 de Septiembre.
 
El auge lanero termino a principios del siglo XIX. En 1840, cuando el viajero John L. Stephens visito la zona, ya no había rastro de la riqueza ganadera.
 
En el año 1770, cuando el arzobispo cortés y Larraz realizo su visita pastoral, la población de Chiantla ascendía a 438 personas de las cuales la mayoría (250), era ladinos.
 
El edificio del Santuario de la Virgen de Candelaria, data del año 1772, en tanto que el edificio Municipal y su torre fueron construidos en 1887.
 
La religión cristiana fue la única que prevaleció desde el descubrimiento de América, es por ello que el nacimiento y establecimiento de los pueblos son de su legitimo patrocinio siendo en consecuencia las iglesias el alma creativa de los mismos el Gobierno Colonial de Reino de Guatemala, se establecieron estaciones de monta, para el cambio de cabalgadura para los correos de comunicación con las distintas provincias del reino, con un recorrido de Guatemala, Quiche, Chiantla, Soconusco y Chiapas. Este hermoso valle lo complementan los parajes de Chusca y Tachique, observándose extensos planes bañados por dos riachuelos y abundantes pasturas, por eso era que aquí estaba establecida la estación de monta, pues no existían las anchas vegas que hoy se observan.
 
Los caminos eran otros que no pasaban por El pino donde estaba el pueblo, por esta razón a los españoles y mestizos no les parecía aquel lugar. Los dominicos se interesaron por traer la devotísima imagen de Nuestra Señora de Candelaria y de ex profeso la ocultaron entre  los matorrales para que la encontraran los pastores, quienes no tardaron en dar con tan precioso tesoro, formando un gran alboroto subieron corriendo a Chiantla y dieron parte de todo al pueblo reunido en gran caravana bajaron con el propósito de llevarla a su iglesia.
 
Esa misma noche fue raptada para volverla a su lugar, cuando notaron que ya no estaba, bajaron corriendo otra vez y del mismo sitio la volvieron a llevar en procesión, sucediéndose la misma práctica por varios días, hasta que los vecinos entendieron que a la Virgen no le parecía aquel lugar y optaron por improvisarle un oratorio, que en principio fue de paja, dando inicio a la construcción de la capilla principal que terminaba en el arco que servía de fachada; poco a poco se fueron trasladando a este valle y desde un principio fue trazado el pueblo por los españoles y es por eso que sus calles están más o menos delineadas. Estas versiones se han ido pasando de generación en generación, de bisabuelos a abuelos, padres, hijos y nietos no se hace otra cosa mas que trasladarlos al papel, ya que también se ha elaborado “Diálogos Católicos”, y se han presentado en vivo los actos de la aparición de la Virgen en los convites de sus fiestas titulares en el mes de Febrero.
 
Fray Lope de Montoya, el principal de la Orden de Santo Domingo, acometió la costosa y grandiosa obra, cubrir de plata la imagen de Nuestra señora de Chiantla, este metal fue extraído de las minas de ese lugar las cuales fueron descubiertas por don Juan de Espinal y don Pedro de Armengol, dueño de las mismas ofrendo toda la plata para dicha obra.
 
El padre irlandés Tomas Gaje (1946), dice que así muchos documentos históricos y digno de preocupación y estudio de tan importantes acontecimientos en el desarrollo de la vida del pueblo de Chiantla que les interesaba a los reyes de España mantenerse informados por medio de la Capitanía General del Reino, gobernadores, corregidores y oidores provinciales, así como de obispos prelados, frailes de las ordenes franciscanas, dominicas y mercedarias.
 
Fuentes y Guzmán, manifiesta que visitó la Iglesia de Chiantla en el año 1619 y que dependía del orden del convento de Santo Domingo, quienes fueron los que se interesaron en traer la devotísima imagen de Nuestra Señora de Candelaria y que fue hecha por el mismo oficial Quirio Cataño, que hizo a la Virgen llamada Nuestra Señora del Rosario, la antigua, que existe en el convento de Santo Domingo de Guatemala.
 
Su hermoso templo denominado de la Virgen de Candelaria, también llamada Virgen de Plata por estar cubierta con manto de este metal, así como su resplandor, según documentos del año 1710, que han tenido a la vista, dicen que la capilla del altar mayor de la iglesia, estaba próxima a hacerse y según los mismos, el padre Fernando Gutiérrez Theran, como párroco de Chiantla, firmo en 1722; un contrato con el maestro tallador y carpintero llamado Joseph de Abiendro para la construcción de la iglesia del pueblo sin la capilla mayor, consiste esta refriéndose a la iglesia. Por estos datos se tiene como años de la construcción de la parroquia de Chiantla el de 1722.
 
Entre los años 1881 y 1885, la cabecera departamental fue trasladada a Chiantla y como compensación por el retiro de la sede departamental se le otorgo la categoría de Villa a la población.
 
Según la historia la población de Chiantla fue fundada en el año de 1540, cuando los misioneros dominicos procedieron a reducir en pueblos a la población dispersa de la región de Huehuetenango. Se supone que estuvo situado primitivamente en la aldea El Pino donde se encuentra vestigios de construcción y una iglesia en ruinas, lugar que le conocen los habitantes como Chiantla Viejo, en los primeros años de la Colonia luego de la caída de Zaculeu en 1525: durante la Colonia fue un pueblo de importancia, puesto que contaba con cuatro iglesias, tres cofradías  y dos mil trescientos cinco (2305) feligreses, figurando como cabeza de curato en el partido de Huehuetenango en el índice alfabético de las ciudades, villas y pueblos del reino de Guatemala.
 
Fuentes y Guzmán (1882), dice que el templo de la Virgen se construyo entre  los años 1722 y 1723, que es uno de los santuarios mas adornados y pulidos, que posee buena plata labrada de sacristía y ricos ornamentos y muchas lámparas la principal y mayor de las cuales fue donada por Francisco Ruiz Lozano, natural de la ciudad de los Reyes en el Perú. También manifiesta que él visito la iglesia de Chiantlas en el año de 1619 y que dependía de la orden del convento de Santo Domingo, quienes fueron los que se interesaron en traer la devotísima imagen de Nuestra señora de Candelaria y que fue hecha por el mismo oficial Quirio Cataño, que hizo la llamada Nuestra Señora del Rosario, la antigua que existía en el convento de Santo Domingo de Gatemala.
 
Con base a la entrevista realizada en el parque del municipio de Chiantla el  6 de febrero del 2003, la profesora Patrocinia Florinda granados Rodríguez, explica que la iglesia de este municipio fue restaurada en los años 1952 a 1953, colocándole sus pisos de cemento con ayuda de vecinos y la municipalidad que presidia en ese entonces, el profesor Walfred Orlando del Valle y posteriormente bajo los auspicios del reverendo Alberto Reyna M.M. de la orden de Marinoll, que fue restaurada con las bellezas ornamentales que están a la vista.
 
Dr. Francis Gall , de acuerdo con el diccionario geográfico de Guatemala (2000), el distinguido y honorable don Rubén Diaz Herrera, que en los primeros años de la colonia, se fundó el pueblo de “Yantla”, en las estribaciones de los montes Cuchumatanes, lugar que hoy ocupa la aldea El Pino, donde todavía hay vestigios de una pequeña iglesia y los cimientos de edificaciones desaparecidas; también expresa que existen varias versiones con respecto a la etimología de su nombre, pero que la verdad es que llevó primero el nombre de Yantla; indica que algunos historiadores dicen que al trasladar el pueblo a donde hoy se encuentra este era un lugar privilegiado para la siembra de “chian”, producto gelatinoso que se usaba mucho para refrescos que alivian las inflamaciones y que fue cosa fácil cambiar las primeras letras también se conocía como Chinabajul, que en lengua Man quiere decir entre barrancos: fue capital del señorío de los mames que conquisto el rey Quicab en el siglo XV.



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