Soy usuario del viaducto conocido como Calle Martí mismo que abarca desde la parroquia hasta el inicio del anillo periférico en la zona 2 capitalina.
Gracias a la colaboración de:
Luis Pivaral
lapivaral@yahoo.com
A diario encuentro gran congestionamiento vehicular en este tramo, no solo por la cantidad de pobladores que habitamos el sector sino porque también, porque es una via de enlace entre la región
norte-nororiente y las regiones sur y occidente del país.
Es paso obligado de vehículos de transporte urbano y extraurbano así como de transporte pesado. La medida tomada por la Municipalidad de Guatemala, a través de EMETRA en el sentido de limitar el tránsito de vehículos pesados entre las 6:30 y 8:30 horas y de las 17:00 a las 20:00 ha contribuido a mantener, en esas horas pico, el flujo vehicular tanto del transporte público urbano y extraurbano, así como el de particulares, por lo que me parece una medida acertada.
Sin embargo, hay algunas consideraciones que en esta oportunidad me permito externar y que de alguna manera resultan válidas para un mejor aprovechamiento de esta importante vía.
Un poco de historia. Hace algunos años, la Calle Martí contaba con un pintoresco arriate central, en el cual habían algunos árboles que le daban la apariencia de ser una alameda. Este arriate dividía la calle en dos sentidos: de oriente a poniente y visceversa y a cada lado se circulaba por dos carriles. El carril derecho de uso casi exclusivo para el transporte de pasajeros.
Cuando eliminaron el arriate con todo y árboles, se hizo con la idea de ampliar los corredores vehiculares y se pensó en designar 3 carriles en el sentido oriente-poniente y dos carriles en el sentido contrario. Buena solución a mi parecer.
Pero aquí viene el problema.
La cantidad de automotores en circulación es ahora abundante y los carriles insuficientes para darle fluidez al tránsito; sumado a que desafortunadamente no se puede ampliar más. Y si a eso le agragamos la falta de señalización de los carriles la cosa se pone peor. Imagínese usted apreciable lector, distinguida lectora: la falta de una apropiada señalización incide en que los conductores de todo tipo de vehículos, abarquen más allá del carril que le corresponde. A veces, muchas veces, me encuentro al medio de los vehículos y según mi parecer, yo conduzco en el carril central y asumo que mis vecinos deben ir en los otros dos carriles cosa que no es así ya que adelante mío no hay el espacio necesario para continuar mi camino porque solamente veo los flancos derecho e izquierdo de sendos vehículos que, al frente mío ocupan, entre los dos, los tres carriles. ¡Qué cosa por Dios!
Justamente frente al mercado La Parroquia hay una estación de distribución de combustibles y una tienda de conveniencia, una pasarela que atravieza la calle y un pequeño rótulo donde se lee: No hay parada de bus. Ja, cosa más absurda: en las propias narices de los policías de tránsito se detienen TODOS los buses a cargar y descargar pasajeros. La gente cruza la calle de acera a acera sin comprender que es más seguro utilizar la pasarela (eso si no hay asaltantes en ella, por supuesto) y, obviamente, estas acciones provocan más congestionamiento.
Y algo insólito: Cuando un agente de tránsito sorprende a un vehículo de carga cuando aún no está autorizada su circulación, se da a la tarea de detenerlo, de imponerle la sanción económica y no permitir su movilización sino hasta que llegue la hora en que puede hacerlo. Me parece ilógico pues, si la medida de NO circular en el horario indicado líneas arriba es para mantener la fluidez del tránsito, ¿no sería mejor sancionar al infractor y permitirle que de inmediato se retire o en todo caso se estacione donde no entorpezca a los demás?
Saque usted sus conclusiones al respecto.