En los cuarteles papales la afición al fútbol conquista territorio.
El número dos del papa Benedicto XVI anunció que le gustaría que se formara un equipo de católicos con la esperanza de que la bandera amarilla y blanca del Vaticano invada las canchas y ondee en las tribunas de la principal liga italiana, la Serie A.
El cardenal Tarcisio Bertone, nombrado secretario de Estado por el sucesor de Juan Pablo II, es fanático del fútbol y es un ferviente seguidor del Juventus de Turín.
El purpurado desearía ver a un equipo integrado por católicos y seminaristas compitiendo al mismo nivel que los clubes Roma, Inter de Milán y Sampodoria.
Talento católico
En opinión de Bertone, quien ha sido consultado varias veces en calidad de comentarista de fútbol por medios genoveses, existen talentosos futbolistas en los clubes de jóvenes católicos y en los seminarios italianos. Ellos estarían dispuestos a medirse con los equipos de primer nivel, luciendo la casaca con los colores de la Iglesia Católica.
El cardenal, otrora compañero de Joseph Ratzinger en la Congregación para la Doctrina de la Fe, confía también en las capacidades deportivas de los estudiantes de las universidades, seminarios y clubes juveniles católicos.
Un corresponsal de la BBC en Roma, apuntó que el anuncio de Bertone llega en momentos en que el fútbol italiano está bajo la lupa por escándalos de corrupción.
Señaló además que hay varios brasileños con la vena de Pele estudiando para hacerse sacerdotes en los seminarios vaticanos. La pregunta es si estarán dispuestos a jugar los días domingo.