EDITORIAL:
En ésta época, cuando muchos empiezan a decir que la Navidad es solamente para los niños, es cuando surge verdaderamente el signo vivo y vigente de una conmemoración milenaria, que no solamente tiene que ver con un sencillo nacimiento, sino de un Nacimiento puro, en los corazones de todos los pueblos del mundo que han estado viviendo en el crisol de las circunstancias.
Las mismas que han ido endureciendo los corazones de los débiles y aflatados semejantes, que no se han permitido el momento justo de reconocer este importante valor existencial y han dejado que las vicisitudes de la vida los llenen de tormentos, haciendo de este bello momento una simple y fantasiosa vivencia, que solamente ha ido relegándose a la ingenuidad de nuestros niños.
Lo cierto queridos lectores, que la Navidad, como bien lo dice su palabra, es un constante nacer, a través del maravilloso evento del nacimiento de nuestro Señor Jesús, transformando no solamente el tiempo y el espacio en eras y estadios en la historia de la humanidad, sino también el corazón de todo aquel que anda en búsqueda de las bendiciones divinas y celestiales, pero no con un grado de fanatismo, sino de una forma conciente y determinante, con el único propósito de ser más y mejores seres humanos.
Estamos claros que tenemos muchos problemas que resolver y estamos en la constante solución y sabemos que es tiempo real para poder meditar entre nosotros y lograr superar cualquiera de las crisis que encontremos en el camino, empedrado de corrupción, violencia y mezquindad, pero este evento, es un reto para todos los hombre de buena voluntad que tengan en su corazón el deseo de hacer de este mundo, un mundo maravilloso y que todos podamos convivir en Paz.
Desde la Dirección Editorial de DEGUATE.COM, enviamos el mejor de los deseos para todos nuestros públicos lectores, continúen siendo parte de nuestra gente y oramos para que en estas fiestas logremos dimensionarnos en la salud, la prosperidad y el amor para todos.