EDITORIAL:
Con la misma realidad entre las manos, nuevamente nos encaminamos a volver a realizar el recorrido por los lugares de las necesidades, con la idea de empezar a escribir sobre un libro viejo con páginas blancas, aunque no nuevas, pues las anteriores ya han sido arrancadas, para darnos la oportunidad de crear algo mejor.
Esta es precisamente la tarea que está realizando el gobierno de turno, encabezado por el Ingeniero Álvaro Colón, que juntamente con su señora esposa, Sandra de Colón, dan los primeros pasos para retomar un camino nunca señalado, haciendo constar que lo que antes estaba adelantado, fue como quitado del camino y ponerlo todo nuevo, como si la historia no estuviera atormentada de reciclar y transmitir una posible necedad, conjuntamente con todas sus necesidades y sus pocas soluciones.
Con estos inicios, no tardaremos en darle cabida a un nuevo gobierno más, que venga a retomar la estafeta de la transición y retardar los niveles de progreso que tanto necesita Guatemala. Cuatro años sin ton ni son, que se van como agua entre las manos, al encontrarnos con la terrible realidad de no ser propositivos y esperar en el Presidente electo, todas las soluciones a problemas que vienen de ser generacionales.
Prácticamente, es un mecapal de problemas el que llevamos a cuestas y sin poder decir mayor cosa, seguimos con la carga hacia cualquier dirección borrada por la ambición y deslealtad de los que ya pasaron por esto de dirigir los destinos de la nación, aunque sea dejándola igual o posiblemente peor, ya que nos daremos cuenta del retraso o adelanto, cuando el tiempo y los años empiecen a pasar, con la certeza de que no pasa el tiempo por puro gusto.
Es necesario entonces, estar concientes que ésta tarea no es tarea de un solo hombre que fue electo, no para cargar los pesados problemas, sino de ir pintando las verdaderas direcciones, para lograr las mejores soluciones a las terribles cargas, que hasta la fecha hemos tenido que soportar. Démosle el beneficio de la duda, pero no al tiempo, ni a los cuatro años, sino a las primeras acciones, que serán al final de cuentas las que determinarán nuestro destino. Mientras tanto Salud para todos.