El titular de la misma debe responder a las verdaderas necesidades de la población, en todos sus aspectos.
Rodrigo Montúfar es el ponente del anteproyecto que contiene más aspectos que el presentado anteriormente.
La urgente discusión y aprobación de la ley que crea la Procuraduría de Defensa del Consumidor y Usuario, demandó el doctor Rodrigo Montúfar, ponente de un nuevo proyecto con el que se pretende hacer valer los derechos de los usuarios de bienes y servicios.
Montúfar, miembro del equipo profesional de la Dirección General de Investigación de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), recordó que en el Congreso ya existe un proyecto que ya tiene un dictamen favorable.
Añadió que la Ley de Protección al Consumidor y Usuario se encuentra vigente y su objetivo es promover, divulgar y defender los derechos de los consumidores y usuarios, establecer las infracciones, sanciones y los procedimientos aplicables en dicha materia.
El artículo 53 de dicha ley creó la Dirección de Atención y Asistencia al Consumidor, (Diaco), como una dependencia del Ministerio de Economía, con independencia funcional y técnica, con competencia en todo el territorio nacional.
La Diaco fue creada para una vigencia de 5 años y debe ser sustituida por la Procuraduría de Defensa del Consumidor y del Usuario.
Por qué la Procuraduría
Una investigación realizada por expertos de la Usac, indica que la creación de la Procuraduría permitiría garantizar el esquema y atribuciones del titular de la misma, de manera que responda a las verdaderas necesidades de la población.
Por ello, mantienen conversaciones con los diputados de la Comisión de Defensa del Consumidor, que preside la legisladora Nineth Montenegro. Es conveniente tomar conciencia que el mejor defensor del consumidor es el mercado, dijo.
Enfatizó que vivimos en un sistema generalizado e imperfecto, que incluye al mercado y a la cultura de consumo, de manera que, mientras el ciudadano alcanza una cultura de consumo que le permita defenderse y el mercado mejora en todo sentido.
No cabe duda que es preciso una institución que proporcione al consumidor y al usuario la asistencia mínima que ellos necesitan en su vida diaria, porque “todos somos consumidores y usuarios”, insistió .
Los aspectos que deben incluirse
La iniciativa de ley enfatiza que dentro de los aspectos que deben de tenerse en cuenta para una Procuraduría de la Defensa del Consumidor y del Usuario, están los siguientes:
Ser una entidad autónoma.
Contar con un órgano colegiado (Junta Directiva).
No ser unipersonal. Que existan de tres a cinco procuradores, subordinados al órgano colegiado.
La comisión de postulación de los integrantes deberían conformarla los presidentes de los colegios profesionales, no de las universidades.
El nombramiento de los miembros del órgano colegiado debe hacerlo el Congreso y no el Presidente de la República.
Los procuradores serían nombrados por el órgano colegiado de la Procuraduría.
El presupuesto de la Procuraduría debe provenir de un aporte del Estado, similar al de la Procuraduría de los Derechos Humanos, sin perjuicio que pueda tener ingresos propios.
Deberá contar con una Fiscalía del Consumidor, por lo que tendrá que haber una coordinación con el Ministerio Público.
Deberá contar con facultades de acción, a fin de garantizar que su actuación sea pronta y eficaz.
Deberá efectuarse una amplia divulgación de lo que es la Procuraduría de Defensa del Consumidor y del Usuario.
Debe defender los derechos de los consumidores y usuarios en todos los ámbitos del consumo, ya sea bienes o servicios, sin excepción.
Aspecto muy importante es el de los servicios financieros: servicios bancarios, de tarjetas de crédito, de seguros; servicios de transporte, ya sea de personas o de cosas, urbano, extraurbano, aéreo o marítimo; servicios de telecomunicaciones, servicios profesionales, servicios públicos, etcétera.
El pueblo tiene derecho a exigir al Estado que cumpla con sus fines, y por lo tanto proteger al ciudadano, al consumidor y usuario, en los casos en los cuales un servicio u obra pública puede afectarlo.