El gobierno chino anunció que unas 600 personas “se entregaron” a las autoridades por su participación en los incidentes en Lhasa, y llevará a un grupo de periodistas a Tíbet.
El Gobierno chino anunció que se "entregaron" a la Policía más de 660 participantes de las revueltas ocurridas en el Tíbet y en provincias colindantes, que podrían enfrentar condenas de 10 años de prisión a cadena perpetua o incluso la pena de muerte, según contempla el código penal chino.
Las autoridades de Lhasa, según informa la agencia estatal Xinhua, afirmaron que se han "entregado" 280 causantes de los disturbios del pasado 14 de marzo, en los que murieron, según fuentes oficiales, 19 personas.
A ellos se suman 381 personas que supuestamente se entregaron en la provincia de Sichuan, vecina al Tíbet y también con importantes núcleos de población tibetana.
En los días de mayor tensión, Pekín prometió "clemencia" a los que se rindieran y amenazó con mayor dureza a quienes no se entregasen a las autoridades.
El código penal chino establece que el incendio o destrucción deliberada de propiedades con grandes pérdidas económicas o humanas puede castigarse con penas de entre 10 años y cadena perpetua, y también con la pena de muerte en los casos más graves.
Según el jefe del Partido Comunista en esa localidad, Shu Tao, algunos de los que se han "entregado" son monjes "que fueron engañados o coaccionados".
Fuentes del Gobierno chino cifran en 18 civiles y un policía los muertos a lo largo de las protestas, mientras tanto, los dirigentes tibetanos en el exilio elevan la cifra de muertos durante la represión a 140.
Un tour para periodistas
El Gobierno chino tiene previsto para hoy el inicio de una visita guiada de tres días para un grupo de periodistas extranjeros a la región del Tíbet, entre los que no han sido seleccionados enviados de ningún medio español o latinoamericano. Las autoridades permitirán a doce periodistas entrevistarse con algunos testigos de los últimos disturbios en la región iniciados el pasado 14 de marzo y visitar los escenarios de los enfrentamientos. “Pensamos que así podrán conocer la verdad sobre las revueltas en Lhasa”, afirmó el ministro de Asuntos Exteriores chino.
El Dalai Lama, líder espiritual tibetano, aseguró desde Nueva Delhi que los periodistas deben trabajar “con plena libertad” para conocer la situación real del Tíbet, en referencia al permiso concedido por Pekín. "Es muy positiva (la visita de los periodistas), pero debería desarrollarse con completa libertad. Sólo así podréis valorar la situación real. Mi más sincera bienvenida", dijo el Dalai Lama en declaraciones recogidas por la agencia india PTI.
Fuente: adnmundo.com