Los adultos con dolencias crónicas, como enfermedad cardíaca y diabetes, que tienen problemas para dormir son más propensos a ser obesos, sugiere un nuevo estudio.
Se desconoce si la falta de sueño era una causa de los problemas de peso en los pacientes en este estudio.
Sin embargo, estudios previos demostraron que la deficiencia crónica de sueño facilitaría el aumento de peso a través de la fisiología orgánica o el comportamiento.
El nuevo estudio "sugiere que los adultos deberían dormir entre 8 y 9 horas por noche para mantener un peso óptimo", comentó el investigador senior, doctor Kenneth Nugent, de Texas Tech University, en Lubbock.
Los resultados, publicados en Journal of Clinical Sleep Medicine, surgen de 200 pacientes de los centros de medicina interna de la universidad. Todos tenían algún problema crónico, como enfermedad cardíaca, hipertensión, diabetes o artritis.
El equipo dirigido por Nugent halló que los pacientes que dijeron que dormían menos de 7 horas por noche eran casi tres veces más propensos a ser obesos que los que dormían 8 o 9 horas.
Las mujeres que dormían poco y mucho (más de 9 horas) tenían más riesgo de obesidad. Este patrón no se observó en los hombres.
Ni las condiciones de salud de los pacientes ni los tratamientos que recibían explicaron la relación entre el sueño y la obesidad, indica el equipo.
Lo mismo ocurrió cuando los autores analizaron el nivel de actividad física de los pacientes.
Otros factores relacionados con la obesidad eran el consumo de alcohol, no fumar, la edad (entre 18 y 49), la diabetes, la hipertensión y la apnea del sueño.
Dormir poco podría estar relacionado con el peso corporal por distintos motivos, explica el equipo. Uno es el comportamiento, cuanto más tiempo pasa despierta una persona, más oportunidad tiene de comer.
Existe evidencia también de que la falta de sueño aumenta los niveles corporales de la hormona que estimula el apetito, la grelina, a la vez que reduce los niveles de su contraparte, la leptina, que suprime el hambre.
Todo esto, según el equipo, aumenta la posibilidad de que dormir las 8 horas recomendadas por noche ayude a las personas a controlar el peso, incluidas aquellas con problemas crónicos de salud. Sin embargo, se necesitan más estudios para demostrarlo.
"Se desconoce si manipular o no la cantidad de horas de sueño de los adultos ayudaría a prevenir el aumento de peso o a reducirlo -dijo Nugent-. Esto demanda analizar la higiene del sueño en los estudios sobre pérdida de peso".
fuente: buenasalud.com