Infección
urinaria en niños
Dr.
Héctor Santos Luna
Cirugía & Urología Pediátrica
La
infección urinaria (ITU) es una afección relativamente común a
esta edad; su enfoque de evaluación, las estrategias diagnosticas y
terapéuticas han cambiado radicalmente en las tres últimas décadas
como resultado de la evaluación a largo plazo de los pacientes así
como del advenimiento de nuevos métodos diagnósticos y de diversos
regímenes terapéuticos.
El
diagnóstico y tratamiento correcto de la ITU es de vital
importancia, ya que debido
a esta infección pueden aparecer problemas a largo plazo como
hipertensión arterial, cicatrices renales o insuficiencia renal,
las que pueden evitarse o minimizarse con un enfoque diagnóstico y
terapéutico integral.
El tratamiento de los niños con infección urinaria implica
una serie de visitas al médico, cultivos y exámenes de orina, uso
de antibióticos y utilización de ultrasonido renal, así
como de diversas radiografías para la correcta evaluación del
paciente.
¿ES
MAS FRECUENTE LA INFECCIÓN URINARIA EN LAS NIÑAS?
En
todas las edades, exceptuando en los recién nacidos, la incidencia
de infección urinaria es mayor en las mujeres que en los hombres,
pero se incrementa la frecuencia en ambos sexos, conforme aumenta la
edad.
¿CÓMO
SE MANIFIESTA UNA INFECCIÓN URINARIA?
La presentación de la infección urinaria en los niños es
variada y depende principalmente de la edad, en los recién nacidos
las manifestaciones son inespecíficas y variadas siendo las más
frecuentes: ictericia (niño amarillo), cambios de la temperatura
corporal (fiebre o hipotermia), irritabilidad, falta de apetito o vómitos.
En los lactantes la infección urinaria puede presentarse
como dolor abdominal inespecífico, orina de olor fuerte, fiebre no
explicada, vómitos, diarrea o falta de crecimiento.
En los niños mayores los síntomas son más específicos, siendo
estos: fiebre, dolor abdominal, dolor y ardor para orinar o aumento
de la frecuencia de la micción.
¿CÓMO
SE DIAGNOSTICA
LA
INFECCIÓN URINARIA?
El
análisis de la muestra de orina apropiadamente tomada es la clave
para diagnosticarla.
En
el niño con sospecha clínica de ITU, debe
iniciarse
el estudio con un examen simple de orina, en el que se efectúan diversas
pruebas para identificar la posibilidad de una ITU. Los
criterios más importantes son: recuento alto de leucocitos en la
orina, nitritos positivos y hallazgos de bacterias en el examen
microscópico.
Sin embargo en todo paciente que se desee confirmar la
presencia de ITU, debe
siempre realizarse
un cultivo de la orina (urocultivo), cuya muestra debe ser analizada
en los primeros 30 minutos luego de ser obtenida, y si no es posible
hacerlo en este período el espécimen debe transportarse
refrigerado para evitar el incremento de bacterias que puedan crecer
a temperatura ambiente y contaminar la muestra.
El
urocultivo puede obtenerse de diversas formas, las más importantes
son:
bolsa recolectora de orina, toma de la muestra de medio
chorro, aspiración directa de la vejiga y cateterización de la
uretra.
La bolsa colectora y
la obtención de la muestra de la orina a medio chorro son los métodos
más sencillos y utilizados con mayor frecuencia, su utilidad radica
solamente cuando el cultivo es negativo, es decir cuando no existe
un crecimiento bacteriano significativo, descartando de esta manera
la posibilidad de una ITU.
Si el resultado con cualquiera de estos dos métodos es
positivo, se obtendrá la muestra de la orina con un catéter o con
aspiración directa desde la vejiga, a menos que la presentación clínica
y los resultados del urocultivo sean inequívocos.
¿CUÁL
ES EL TRATAMIENTO DE LA ITU?
El
objetivo es eliminar la infección aguda y reducir la posibilidad de
daño renal, por lo tanto en los pacientes que están deshidratados,
que sean incapaces de retener alimento o medicamentos orales y
poseen una ITU severa, deberán ser
ingresados a un hospital, rehidratarlos por la vena y administrarles
los antibióticos por la misma vía hasta que el niño(a) mejore clínicamente
y pueda tolerar adecuadamente los alimentos y la administración de
los medicamentos orales.
En los niños que son
capaces de tolerar los medicamentos orales adecuadamente y su
apariencia clínica no es “tóxica” pueden ser tratados
ambulatoriamente con antibióticos orales o parenterales,
dependiendo de la severidad de la infección y del criterio del médico
tratante.
El
germen que con 70% de frecuencia
se identifica como causal de una ITU es Escherichia coli. Klebsiella
Pneumonie, Proteus vulgares y otros gérmenes gram negativos son
menos usuales
Es por ello que los antibioticos con mayor indicación para
el tratamiento de la ITU son el trimetropin-sulfametoxazole,
amoxicilina o alguna cefalosporina; la escogencia del medicamento
dependerá del resultado del cultivos y y
de la certeza del criterio
médico.
El
tratamiento con antibióticos usualmente tiene una duración
promedio de 10 días, con lo que se ha logrado la esterilización de
la orina; el niño(a) debe continuar recibiendo antibióticos profilácticos,
utilizándose generalmente una dosis única de
trimetropin-sulfametoxazole o de nitrofuatoina antes de acostarse,
la que debe continuarse
hasta que se efectúen los estudios radiológicos complementarios.
¿DE
QUÉ ESTUDIOS ESPECIALES SE REQUIEREN EN LOS NIÑOS CON ITU?
A
todo niño(a) que presente una ITU debe realizársele un
uretrocistograma retrogrado y un ultrasonido del tracto urinario, tan
pronto como sea conveniente. Este último consiste en la evaluación
de los riñones por medio del ultrasonido para identificar la
presencia de hidronefrosis, así como de la vejiga para identificar
posibles dilataciones de los uréteres, hipertrofia de la pared de
la vejiga o la presencia de uretreroceles.
Debido a que la anomalía anatómica más frecuente en los
pacientes con ITU es el reflujo vesico-uretral, se requiere de la
realización del uretrocistograma retrogrado para su identificación.
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Fuente: Revista
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