{"id":342,"date":"2008-04-11T09:21:04","date_gmt":"2008-04-11T15:21:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/?p=342"},"modified":"2022-11-14T09:26:42","modified_gmt":"2022-11-14T15:26:42","slug":"la-muneca-diabolica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/relatos\/la-muneca-diabolica\/","title":{"rendered":"La mu\u00f1eca diab\u00f3lica"},"content":{"rendered":"<p>Conoc\u00eda a Don Servando desde mi mas tierna infancia, era el P\u00e1rroco del pueblo, un hombre afable y dedicado por completo a su labor pastoral, pero a la vez, era de esa clase de curas permisivos que no solo se ocupan de repetir hasta la saciedad el consabido discurso acerca de la religi\u00f3n ortodoxas y oficial, es mas, era un hombre al que le encantaba prestar libros acerca de antiguas culturas ya extintas y yo apreciaba mucho sus extensos conocimientos acerca del tema, as\u00ed que sol\u00eda acudir a su casa cuando sal\u00eda de clases para pedirle prestados aquellos preciados libros que tanto me gustaba leer&#8230;<\/p>\n<p>La biblioteca de Don Servando era enorme y conten\u00eda infinidad de libros de filosof\u00eda, historia y mitolog\u00eda (estos \u00faltimos mis favoritos), todos ellos ordenados en lujosas estanter\u00edas adornadas por peque\u00f1as figuras de porcelana&#8230;<\/p>\n<p>En una de mis ocasionales visitas, me encontr\u00e9 mirando detenidamente a una mu\u00f1eca de porcelana, vestida a la usanza victoriana&#8230;Era una obra singular, a la vez \u00abinocente\u00bb, pero con un halo inquietante&#8230;decid\u00ed verla mas de cerca y alargue mi mano para tomarla de su lugar, pero la aguda e imperiosa voz de Don Servando me sobresalto:<\/p>\n<p>&#8211; No toques esa mu\u00f1eca!!!, bajo ning\u00fan concepto la toques&#8230;- Bramaba fuera de si- Ha quedado claro???.<\/p>\n<p>Sobresaltado asent\u00ed con la cabeza y me dispuse a abandonar la biblioteca, pero Don Servando me tomo del brazo y ya con gesto mas amable me relato la historia que paso a contarles&#8230;<\/p>\n<p>A mediados del siglo XIX habito en el pueblo una dama de noble familia (o al menos de gente de posici\u00f3n acomodada) que desde ni\u00f1a resalto por su exquisita educaci\u00f3n, tanto como por su hermosura. Como era de esperar, a tan noble dama, nunca le faltaron pretendientes, y como era costumbre en la \u00e9poca, se intento por parte de sus tutores el acordar un matrimonio ventajoso. Se dice que la dama se caso con un adinerado caballero que hab\u00eda hecho fortuna en las am\u00e9ricas, aunque dicen que ella no lo amaba, y que en secreto su coraz\u00f3n ard\u00eda por un joven del pueblo que no era de tan alta posici\u00f3n como para poder siquiera pretenderla. De esta manera, la desdichada dama se consum\u00eda a causa de su amor clandestino, y de una poco afortunada vida matrimonial, ya que su esposo viajaba frecuentemente a am\u00e9rica y la dejaba sola, incluso de el se dijo que pose\u00eda varias amantes&#8230; Seg\u00fan cuentan, la dama nunca concibi\u00f3 hijo alguno de su esposo, ni tampoco del amante que tenia (que falleci\u00f3 ahogado en la mar), as\u00ed que poco a poco, se fue marchitando en soledad, hasta que quedo por fin viuda&#8230;.<\/p>\n<p>Sola y ya con una avanzada edad, le dio por a\u00f1orar los hijos que nunca hab\u00eda tenido, as\u00ed que se aficiono a coleccionar mu\u00f1ecas de porcelana de la \u00e9poca. Seg\u00fan el relato del cura, la pobre mujer acabo por perder el juicio en sus anhelos por tener un hijo que ya nadie pod\u00eda darla, ni ella misma pod\u00eda concebir. As\u00ed que, en su locura, escogi\u00f3 a la mu\u00f1eca mas perfecta de las que pose\u00eda, y la bautizo seg\u00fan sus creencias cristianas&#8230;.<\/p>\n<p>De este modo, un alma inocente descendi\u00f3 de los cielos, y no encontr\u00f3 cuerpo mortal donde alojarse, as\u00ed que quedo presa en la mu\u00f1eca&#8230;<\/p>\n<p>Dicen que la anciana dama falleci\u00f3 presa de unas fiebres y con delirios y su casa pas\u00f3 a manos de su parentela. Pero nadie pudo acomodarse en ella, al parecer los llantos de una ni\u00f1a no cesaban de o\u00edrse todas las noches en todas las estancias de la casa&#8230;Estos llantos se convert\u00edan en agresiones fantasmales si hab\u00eda ni\u00f1os en la casa&#8230; Nadie hab\u00eda conseguido pues establecerse en la casa en muchas generaciones, as\u00ed que poco a poco, la lujosa mansi\u00f3n quedo en ruinas&#8230;<\/p>\n<p>Pero aun entre ellas, habitaba el esp\u00edritu de la ni\u00f1a&#8230;Hasta que para poder derruir la casa y construir en el solar un nuevo edificio, se hizo llamar a un cura, para que bendijese los terrenos&#8230;<\/p>\n<p>Milagrosamente intacta de la demolici\u00f3n de la casa, se extrajo una mu\u00f1eca de porcelana, pulcra y limpia como si el derrumbe nunca la hubiese afectado. Una mu\u00f1eca que portaba desgracia a todo aquel que la pose\u00eda, y de la que nadie pod\u00eda deshacerse sin sufrir toda clase de calamidades&#8230;<\/p>\n<p>De este modo, concluyo don Servando su relato&#8230;cont\u00e1ndome que la mu\u00f1eca reposa en el \u00fanico lugar donde puede descansar de su b\u00fasqueda de paz y ser mantenida bajo control&#8230;en la casa de un siervo de dios.<\/p>\n<p>Me fui a casa con un amargo sentimiento de pena, pensando en cuantos siglos le quedan de penas a un alma inocente que espera el d\u00eda del juicio para su reposo&#8230;Nunca ha nacido, ni puede morir&#8230;Seg\u00fan la teolog\u00eda cristiana, esa es su \u00fanica forma de reposo eterno&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conocia a Don Servando desde mi mas tierna infancia, era el Parroco del pueblo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":343,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=342"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":344,"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342\/revisions\/344"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/343"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=342"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=342"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=342"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}