{"id":450,"date":"2014-02-15T16:15:41","date_gmt":"2014-02-15T22:15:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/?p=450"},"modified":"2022-11-14T16:20:28","modified_gmt":"2022-11-14T22:20:28","slug":"suceso-extrano-camino-a-coatepeque","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/relatos\/suceso-extrano-camino-a-coatepeque\/","title":{"rendered":"Suceso extra\u00f1o camino a Coatepeque"},"content":{"rendered":"<p>El se\u00f1or J.L. G\u00f3mez trabajaba para una importante compa\u00f1\u00eda fabricante de productos populares. Su labor consist\u00eda en colocar la mercanc\u00eda en las tiendas del interior, raz\u00f3n por la cual, realizaba constantes viajes por todas las carreteras de Guatemala. El 26 de Junio de 1969, como de costumbre aunque retrasado en esa oportunidad, sali\u00f3 a las cuatro de la tarde rumbo a la costa sur.<\/p>\n<p>Infortunadamente antes de llegar a Pal\u00edn tuvo que detenerse por falta de aire en un neum\u00e1tico. La suerte parec\u00eda no acompa\u00f1arle, debido a que la llanta de repuesto tambi\u00e9n estaba en malas condiciones. Gracias a la ayuda de un piloto muy atento, pudo regresar a Amatitl\u00e1n, donde repar\u00f3 las dos llantas y continu\u00f3 hasta Escuintla. El atraso fue de unas dos horas y media y sin embargo todo iba muy bien. Muchos veh\u00edculos hac\u00edan el mismo recorrido. El viaje era extremadamente duro. Ten\u00eda que llegar a Coatepeque esa misma noche, debido a un buen negocio que le esperaba a la ma\u00f1ana siguiente.<\/p>\n<p>Se detuvo a comer en un restaurant al lado de la carretera. Tom\u00f3 de nuevo el volante y por fin lleg\u00f3 a Retalhuleu, donde tom\u00f3 un breve y agradable descanso en una gasolinera mientras beb\u00eda un vaso de agua y le revisaban el aire y el aceite. Eran casi las diez y media de la noche, cuando se dispuso a tomar el \u00faltimo trayecto del camino. Ten\u00eda un raro presentimiento.<\/p>\n<p>Nunca le hab\u00eda sucedido algo parecido y sin embargo no le dio importancia y parti\u00f3. Quiz\u00e1s hab\u00eda recorrido unos 15 kil\u00f3metros cuando tuvo problemas con el carro. Fallaba constantemente y se deten\u00eda por momentos. Era muy raro en un auto de modelo reciente, que adem\u00e1s era revisado con regularidad. Parec\u00eda faltarle la corriente en alguna parte, las luces se apagaban.<\/p>\n<p>El temor de quedar varado en el camino a esas horas, se manifestaba en el se\u00f1or G\u00f3mez. Por prevenci\u00f3n detuvo completamente el auto y trat\u00f3 de averiguar la causa de la falla. El cielo estaba limpio y las estrellas fulguraban en forma imponente.<\/p>\n<p>A pesar de ser un hombre acostumbrado a caminar largos trechos solo, ahora sent\u00eda una terrible ansiedad sin compa\u00f1\u00eda. Algo le pareci\u00f3 muy extra\u00f1o. Fue un olor fuertemente azufrado que le causaba malestar estomacal. Se imagin\u00f3 que la bater\u00eda era la causa. Despu\u00e9s de unos minutos de in\u00fatil trabajo por hacer volver a caminar el carro, pens\u00f3 pacientemente esperar que alguien le auxiliara. La intranquilidad se apoder\u00f3 de \u00e9l y los minutos pasaban. De pronto vio sobre la cinta asf\u00e1ltica una vaga silueta que caminaba muy raramente.<\/p>\n<p>Era una figura alta y delgada que ven\u00eda en zig-zag. Ante el temor de ser atacado sorpresivamente, encendi\u00f3 los faros del auto y as\u00ed pudo ver aunque brevemente la forma exacta de aquel hombre. La luz se apag\u00f3 bruscamente. El miedo lo sobrecogi\u00f3.<\/p>\n<p>Aquella extra\u00f1a figura se meti\u00f3 entre la maleza. No hab\u00edan transcurrido ni dos minutos, cuando un penetrante silbido agudo se hizo presente. Una luz clar\u00edsima e instant\u00e1nea surgi\u00f3 y \u00e9l solo pudo ver las sombras proyectadas por ella. Se movi\u00f3 r\u00e1pidamente y parti\u00f3 rumbo al sur. Por la ventanilla pudo observar como un punto luminoso desaparec\u00eda en el firmamento.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de \u00e9sta y en un estado casi hist\u00e9rico, trat\u00f3 de arrancar el carro, y esta vez el motor se puso en marcha sin dificultad. Sin pensarlo dos veces parti\u00f3 velozmente hacia la poblaci\u00f3n m\u00e1s cercana. Hasta en ese momento no hab\u00eda cre\u00eddo en los tales OVNIS, pero \u00e9l piensa que algo de eso tuvo que ver en este pasaje inveros\u00edmil de su vida.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hab\u00eda pasado en aquel lugar esa noche? \u00bfQui\u00e9n era aquel ser tan misterioso que no se hab\u00eda dejado ver? \u00bfEra un campesino o un ser de otro mundo? Nadie lo podr\u00e1 afirmar o negar, ya que este caso permanece a\u00fan en el misterio.<\/p>\n<p>El se\u00f1or G\u00f3mez desde entonces ha quedado muy impresionado. Es una persona agradable y perfectamente normal. Nunca ha tenido problemas y parece siempre feliz. No obstante eso cada vez que recuerda el incidente de su vida, el p\u00e1nico se apodera de \u00e9l y prefiere nunca mencionarlo.<\/p>\n<p>Sus viajes continuaron normalmente pero ya nunca viaj\u00f3 solo de noche. Hoy, el se\u00f1or G\u00f3mez piensa que la raz\u00f3n del desperfecto de su auto en aquella noche de 1969 se debi\u00f3 a un poderoso campo magn\u00e9tico provocado por lo que sea que haya sido esa extra\u00f1a luz que vio perderse en el firmamento. Por supuesto, no tiene como comprobar nada de lo que le ocurri\u00f3.<\/p>\n<p>Muy seguido nos ocurren esas cosas misteriosas a nosotros los habitantes de la tierra, muchas veces no les podemos encontrar una explicaci\u00f3n satisfactoria y adecuada. Ante esta imposibilidad, solo nos queda dar nuestro relato como un aut\u00e9ntico testimonio de lo extra\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El se\u00f1or J.L. G\u00f3mez trabajaba para una importante compa\u00f1\u00eda fabricante de productos populares. Su labor consist\u00eda en colocar la mercanc\u00eda en las tiendas del interior, raz\u00f3n por la cual, realizaba constantes viajes por todas las carreteras de Guatemala. 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