{"id":883,"date":"2006-02-20T09:01:35","date_gmt":"2006-02-20T15:01:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/?p=883"},"modified":"2022-11-17T09:04:12","modified_gmt":"2022-11-17T15:04:12","slug":"los-barcos-fantasma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/fantasmas\/los-barcos-fantasma\/","title":{"rendered":"Los Barcos Fantasma"},"content":{"rendered":"<p>Adentrarse en el oc\u00e9ano o en peligrosos mares siempre ha causado temor al hombre y es que el desconocimiento de un medio hostil en el que su vida depende de factores que no est\u00e1n en su mano era capaz de doblegar la m\u00e1s valerosa actitud cuando uno llevaba semanas o incluso meses a bordo de un barco y sin m\u00e1s vista que el horizonte.<\/p>\n<p>Junto a los mitos sobre monstruos marinos o tormentas que destru\u00edan embarcaciones apareciendo de la nada, hab\u00eda un terror que parec\u00eda influir con mayor fuerza en la valet\u00eda de los marinos, los barcos fantasma. Buques sin otra tripulaci\u00f3n que los fantasmas de los marineros que perecieron en el barcomientras navegaban, almas en pena destinadas a surcar los mares eternamente por haber osado enfrentarse con la fuerza de las aguas y subestimar su poder.<\/p>\n<p>El Holandes Errante<\/p>\n<p>La historia del Holand\u00e9s Errante es una de las m\u00e1s famosas y quiz\u00e1 de las m\u00e1s antiguas leyendas del mar, ya que circula desde hace, por lo menos, 400 a\u00f1os. Su origen es incierto y guarda gran similitud con otros mitos que \u00fanicamente contienen algunas variantes lo que hace pensar que pueda ser incluso anterior a Cristo. Incluso antes de que inspirase a Wagner su \u00f3pera \u00abDer Fliegende Holl\u00e4nder\u00bb, la leyenda del Holand\u00e9s Errante era conocida por innumerables generaciones de marinos de todo el mundo. Lejanos antecedentes demuestran que en 1680 un barco holand\u00e9s que hac\u00eda la traves\u00eda a las Indias Orientales, mandado por el capit\u00e1n Hendrik van der Decken, navegaba desde Amsterdam a la colonia de Batavia, en las Indias Orientales holandesas.<\/p>\n<p>Todo pareci\u00f3 ir bien para Van der Decken y su tripulaci\u00f3n mientras navegaron hacia el sur por los soleados mares tropicales, pero cerca del cabo de Buena Esperanza un repentino temporal hizo jirones las velas y destroz\u00f3 el tim\u00f3n. Conforme pasaron los d\u00edas y las semanas, el barco era zarandeado a la altura del cabo, incapaz de avanzar frente al viento que soplaba en direcci\u00f3n sudeste. Seg\u00fan la leyenda, Van der fiecken se enfureci\u00f3 cada vez m\u00e1s al ver que ninguna de sus habilidades y conocimientos de navegaci\u00f3n le serv\u00edan para bordear el cabo. No hac\u00eda otra cosa que proferir juramentos.<\/p>\n<p>Aprovechando el desesperado \u00e1nimo de Van der Decken, el diablo le sugiri\u00f3 en sue\u00f1os que desafiase el intento del Todopoderoso de impedirle bordear el cabo. Ciego de rabia, el capit\u00e1n holand\u00e9s profiri\u00f3 el reto:<\/p>\n<p>Fren\u00e9tico lanz\u00f3 el espantoso juramento, Gritando potentemente sobre el estruendo de la tempestad:<\/p>\n<p>\u00abDesaf\u00edo al poder de Dios a detener el curso de mi destino y mi resuelta carrera. Ni el mismo diablo despertar\u00e1 mi temor. Aunque tenga que surcar los mares basta el d\u00eda del juicio\u00bb.<\/p>\n<p>No se sabe qui\u00e9n cit\u00f3 por primera vez las palabras del capit\u00e1n. Pero el castigo lleg\u00f3 r\u00e1pidamente, cuando el \u00c1ngel del Se\u00f1or orden\u00f3 que Van der Decken errase para siempre por los mares \u00abhasta que las trompetas de Dios rasgasen los cielos\u00bb.<\/p>\n<p>El barco acabar\u00eda hundi\u00e9ndose y la tripulaci\u00f3n morir\u00eda, pero Van der Decken ha de proseguir su vigilia hasta el d\u00eda del Juicio Final.<\/p>\n<p>Van der Decken y su barco no llegaron nunca a Batavia. Desde 1680 son innumerables las gentes que han visto su barco. Se dice que cualquier buque que aviste al barco fantasma tendr\u00e1 mala suerte.<\/p>\n<p>Distintas Versiones de una misma Leyenda<\/p>\n<p>Esta leyenda tiene multitud de variantes en algunas el nombre del capit\u00e1n var\u00eda, uno de los nombres m\u00e1s extendidos seg\u00fan las distintas versiones es Bernard Fokke. En otras fue el mismo Van der Decken quien habr\u00eda pactado con el Diablo para poder hacer sus traves\u00edas en la mitad de tiempo y es este quien cobrando su parte del trato le condena a vagar eternamente no dejando descansar su alma. En algunas el Holandes Errante es tripulado por marineros esqueletos y en la mayor\u00eda de las versiones son \u00fanicamente el capit\u00e1n y el grumete los que se encargan de dirigir el fantasmal buque.<\/p>\n<p>La historia est\u00e1 modificada en multiples ocasiones y hace unos siglos no hab\u00eda puerto en el que no existiera una versi\u00f3n ajustada a los miedos de los marineros locales. Todo el mundo dec\u00eda conocer de segunda o incluso tercera mano la historia y a\u00f1ad\u00eda su peque\u00f1o y escalofriante fragmento.<\/p>\n<p>Versi\u00f3n de marineros alemanes<\/p>\n<p>Seg\u00fan una leyenda, El Holand\u00e9s Errante se llamaba Bernard Fokke y era un marino que vivi\u00f3 en el siglo XVII, osado e inteligente, que fue capaz de vijar de Batavia a Holanda en noventa d\u00edas. Se supon\u00eda que pod\u00eda viajar tan r\u00e1pido gracias a la ayuda del diablo y a los poderes m\u00e1gicos del propio Fokke. Esta creencia se vio reforzada por el hecho de que Fokke era un hombre de constituci\u00f3n muy fuerte, muy feo y de car\u00e1cter violento. Cierto d\u00eda no regres\u00f3 de uno de sus viajes y la gente dio en decir que el diablo hab\u00eda reclamado lo suyo. Se dijo que Fokke hab\u00eda sido condenado, por sus muchos pecados, a vagar eternamente en su barco desde el cabo de Buena Esperanza hasta el extremo sur de Am\u00e9rica. Todos los marinos del oc\u00e9ano Indico aseguraban haberlo visto a \u00e9l y a su tripulaci\u00f3n, que consist\u00eda en tres ancianos de largas barbas. Tan pronto como alguien trataba de hablar con ellos, el barco desaparec\u00eda.<\/p>\n<p>Versi\u00f3n de Jal (Sc\u00e8nes de la vie maritime, Vol I)<\/p>\n<p>Hab\u00eda una vez un duro y temerario capit\u00e1n holand\u00e9s que no cre\u00eda en Dios ni en los santos ni en nada. Un d\u00eda parti\u00f3 hacia el Sur y todo fue bien hasta que llegaron a la latitud del cabo de Buena Esperanza. All\u00ed se levant\u00f3 una tormenta y el barco corri\u00f3 un gran peligro. La tripulaci\u00f3n y el pasaje aconsejaron al capit\u00e1n que se acercara a la costa, pero \u00e9l se rio de los los temores de tripulantes y pasajeros. Comenz\u00f3 a cantar terribles canciones burl\u00e1ndose y ri\u00e9ndose de la tempestad y blasfemando contra la Providencia. Una celestial figura descendi\u00f3 del cielo para recriminarle su osad\u00eda a lo que el capit\u00e1n respondi\u00f3 con un disparo primero y luego abalanz\u00e1ndose contra el emisario, quien lo maldijo y conden\u00f3 a vagar sin llegar a puerto jam\u00e1s. \u00abSe te considerar\u00e1 un diablo del mar. Vagar\u00e1s sin cesar por todas las latitudes y nunca hallar\u00e1s reposo ni buen tiempo. La sola visi\u00f3n de tu barco, que seguir\u00e1 rondando hasta el fin de los tiempos, traer\u00e1 la desgracia a quien lo vea\u00bb.<\/p>\n<p>Versi\u00f3n de los marinos franceses (s.XVIII)<\/p>\n<p>El Voltigeur u Holand\u00e9s Errante [La volant Hollandais] env\u00eda borrascas, hunde barcos y hace perder el rumbo. Hay marinos que dicen que se atreve a visitar barcos que pasan cerca y que env\u00eda cartas que hacen volverse loco al capit\u00e1n que las lea. Tiene el poder de elevar barcos y arrojarlos desde lo alto, as\u00ed como de cambiar de aspecto a voluntad. Su tripulaci\u00f3n est\u00e1 tan maldita como su capit\u00e1n porque est\u00e1 formada por pecadores en grado extremo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las leyendas de barcos fantasmas siempre han estado presentes entre los mitos de los marineros.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":884,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[6],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/883"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=883"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/883\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":885,"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/883\/revisions\/885"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/884"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=883"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=883"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.deguate.com\/leyendas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=883"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}