Las escuderías Red Bull y Toyota continuarán sus pruebas esta semana, cuando tan solo quedan cuatro días para trasladar todo el material a Melbourne para la disputa del primer Gran Premio de la temporada, en busca del tiempo perdido y de la competitividad que no han encontrado.
Aunque las pruebas parecían haber terminado el pasado jueves en Bahrein, antes los resultados tan pobres logrados por las escuderías Red Bull y Toyota, éstas harán un esfuerzo suplementario y entrenarán dos días mas en la presenta semana, con las piezas definitivas que montarán los coches en Melburne dentro de doce días.
Red Bull se trasladará al circuito francés de Magny Cours con sus dos pilotos titulares, el británico David Coulthard y el australiano Mark Webber, para tratar de hacer competitivo el RB3 diseñado por Adrian Newey e impulsado por el motor Renault, que debía estar entre los favoritos, pero sus tiempos no han sido nada buenos.
En el seno del equipo han preparado un plan agresivo de desarrollo para tratar de que el coche sea rápido y poder responder a las espectativas que se habían depositado.
La escudería japonesa Toyota lleva camino de sufrir la enésima decepción. El miércoles y el jueves probará en el circuito de Jerez con el italiano Jarno Trulli y el alemán Ralf Schumacher.
El nuevo TF107, primer coche del equipo de Pascal Vasselon, tiene cantidad de problemas y si el motor Toyota es rápido y fiable como está demostrando la escudería británica Williams, los problemas de la escudería japonesa parecen a corto plazo de difícil solución.
En Jerez montarán nuevas piezas pero la primera parte de la temporada se presenta muy difícil para una escudería que aspiraba al podio en la presentación del nuevo coche.
El cambio de formato en los Gran Premios, con las tres horas de pruebas libres los viernes, con un motor que no es el que se utilizará para el resto del fin de semana, hará que en Australia, muchas escuderías se empleen a fondo para probar las últimas novedades en busca de una mayor competitividad.