Las lágrimas del Sombrerón cuenta la historia de Celina, una niña muy bonita que vivía en el callejón del Carrocero, en
el barrio de Belén, en la Antigua Guatemala, y que terminó siendo una de las víctimas del legendario Sombrerón...
En cierto lugar había un huerto poblado de sandias. Tío conejo lo
descubrió en una de sus andanzas y a partir de entonces todas las noches
transponía la cerca para darse una comilona. Pero una vez no le bastó
con comerse la sandia más madura sino que el vacio todo, se ensucio por
dentro y luego la tapo...
Nido, fruto girasol, fuego, pájaro, panal mi corazón es todo eso: ¿Qué se te ofrece de él? Obsequio Mi corazón es un fruto. Un nido es mi corazón...
¿Se ha desprendido una rosa de su tallo esta mañana? no niña, no, quien se afana es la sutil mariposa. ¿Se ha desprendido una rosa de su tallo?
Es una lecturas que da inicio Al pie de la letra (Editorial Cultura:
Guatemala; departamento de actividades literarias, en 1987). Al pie de
la letra es un poemario por el cual el escritor guatemalteco Francisco
Morales Santos rompe once años en la realización sobre el silencio
editorial...
Si en vez de ojos me hubieran puesto piedras de ríos cristalinos o fragmentos volcánicos o semillas de ojo de venado. Con los húmedos ojos de un molusco me habría conformado para no tener nada con las lágrimas...
Te reclamo desnuda como una espada dispuesta a la batalla. Tu piel entre las sábanas posee los hechizos del mito y el tamaño de las islas deseadas en años de inocencia...
Para escribir este poema, pasé años buscándome las manos. Debí quitarme telarañas de los ojos; poner mi corazón al ritmo de las circunstancias más que al de las novias efímeras...
Todos somos hijos de Dios (de la puerta del templo para adentro. Mientras oramos para que las cosas prosigan como están.) creemos en su santo nombre (pues nos protege siempre, junto con la herradura y el manojo de ajos, bendiciones todas para nuestros negocios)...
Nace enhiesto y donde le da la gana. Si despierto a mi esposa se aparece sembrado en sus pupilas como si fuera un aster. Lo sabían los quechuas y los que se mataban buscando oro en el lejano oeste...
Desde el fondo del tiempo me regalas adioses temporales que datan de mis idas nerviosas a la escuela; me sigues mentalmente como una estrella y festejas mi regreso con la flor de tu sonrisa...
Si una espiga hay en el campo, una espiga que de alta da alivio al horizonte, una espiga que no tranza jamás con huracanes y es una espiga roja...
No me puedo quejar de tu cariño del cual soy bien servido, ni andarme por las ramas cuando hay que echar el hombro, ni presentar excusas a quienes recolectan sentimientos dulces...
El aire húmedo, viejo familiar nuestro, te puso en mi memoria con tu vida presente y anteriores vidas. Cerré entonces el libro para acercarme al hombre formando multitudes...
Mi vida son historias de pueblo trasplantado pueblo al que le cortaron de tajo el cordón umbilical con insolencia. Son ficciones basadas en recortes de cartas coloniales y crónicas sangrientas...Por favor incluye un número de contacto si estás dispuesto a hablar con un periodista de Deguate.com.