Bachillerato en educación
La reforma educativa en Guatemala es parte de un proceso de cambios a nivel internacional que se convierte en uno de los más importantes por las implicaciones que tiene a futuro. Forma parte del Diseño de Reforma Educativa presentada en 1998, surgió de los Acuerdos de Paz y de una creciente presión social que reveló el malestar existente de diversos grupos sociales respecto de la educación.
El punto central de la reforma educativa es lograr la formación integral del ser humano reconociendo su identidad particular de cara a la sociedad. En el caso de Guatemala un elemento necesario dentro de la reforma es el relacionado con la formación de docentes. Hasta el 2009 existían 470 escuelas normales para formación de maestros, de las que el 68.3% pertenecían al sector privado, el Estado contaba con un 19.6%, a las cooperativas pertenecía el 10% y a las entidades municipales el 2.1%. (Estrada: 2011).
Se creó la idea que ser maestro permite desempeñar cualquier oficio o trabajo (López: 2011), y esto ocasionó que la profesión perdiera su valor y reconocimiento social. Anualmente las escuelas normales graduaban más de 20,000 maestros, pero la oferta de nuevas plazas por parte del gobierno era solamente de 4,000 cada año, lo que provocaba que miles de maestros quedaran desempleados. Actualmente existe una sobreoferta de 68,000 docentes graduados, los que no serán contratados, ni ejercerán la docencia. (López: 2011).
Desde hace más de una década se han hecho intentos por transformar la formación inicial docente con el objetivo de llevarla a nivel universitario. Debido a la constante oposición del magisterio por elevarla, durante el período 2008-2014 se logró solamente modificar el currículo de la carrera, que desde 1945 no sufría cambios. Además, durante ese tiempo se formularon propuestas de profesionalización continua de docentes en servicio, inducción de maestros de nuevo ingreso y la carrera docente (Meza F. 2012).

En 2008 fue presentado el documento Políticas de Formación Docente, el que sirvió de base para la propuesta de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) y el Sindicato de Trabajadores de la Educación (STEG). Además, presentaron al Ministerio de Educación (MINEDUC), el documento Bases para el Diseño del Sistema de Formación Docente en Guatemala, en el que plantearon lineamientos en relación con la reforma a la formación inicial y continua de docentes, la dignificación económica del maestro que estudia, la formación de formadores, el poseer la licencia y acreditación de las entidades formadoras, la investigación y tecnología, así como la administración del Sistema de Formación Docente.
A partir de esta iniciativa se crea el Sistema Nacional de Formación del Recurso Humano Educativo (SINAFORHE), que es el inicio de la mesa de formación inicial docente, la que formuló una pro puesta dividida en dos fases: 1) Bachillerato con Orientación en Educación con duración de dos años, impartido en las Escuelas Normales y 2) Profesorado en Primaria y sus especialidades, que sería cursado en la universidad, siendo para ello necesaria, la firma de un convenio entre el Ministerio de Educación y la USAC. En el proceso han participado también universidades privadas, ya que algunas han formado profesores de primaria universitarios desde 1999. (Bases para el Diseño del Sistema de Formación Docente en Guatemala: 2008).
Los cambios en la formación inicial docente también persiguen que los estudiantes desarrollen competencias para la vida, que contribuyan con su desarrollo y éxito profesional. El Currículo Nacional Base del Bachillerato en Ciencias y Letras con Orientación en Educación establece que es necesario que el estudiante alcance los niveles de conciencia de su ser como persona, así como su compromiso social y humano. Además, que el nivel educativo alcanzado, dé respuesta a los derechos, necesidades sociales, políticas, económicas y culturales. Esa primera fase es fundamental en la formación de los futuros docentes, por lo que es necesario preparar con especial atención y cuidado a los formadores de formadores. (Dirección General de Currículo: 2010).
El bachillerato con orientación en educación es la fase en la que los estudiantes adquieren conocimientos profundos de las diversas áreas que debe abordar en su vida docente, ya que en la fase universitaria, su formación deberá concentrarse alrededor de requerimientos del currículo, teorías pedagógicas y desarrollo del niño, así como en la observación y práctica docente que le prepare para su quehacer diario en el aula.
El docente es el factor más importante para mejorar la calidad de los aprendizajes de los estudiantes. En tal sentido, su proceso de formación al igual que otras profesiones, requiere de mayor tiempo y de servicios de calidad innovadores por parte de sus formadores de formadores.
En 2014 se graduaron 3,356 Bachilleres con Orientación en Educación, quienes en 2015 iniciaron la segunda fase en la Universidad para graduarse como Profesores de primaria. Estos jóvenes se convertirán en la primera promoción de profesores del nivel primario y de las diferentes especialidades, quienes se incorporaran como docentes en 2018.
Publicado por: Pablo Ordoñez
Fuente: Bachillerato en educación; Observatorio Nacional de la Calidad Educativa (ONCE), Gran Campaña Nacional por la Educación, Asociación de Investigación y Estudios Sociales
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