En la mayoría de los casos, el mal olor de los pies se debe a la sudación de la piel, común a todo mamífero, y especialmente en los humanos. La sudación está compuesta de agua con algunas impurezas, cloruro de sodio y dos componentes especialmente odoríferos: el methylphenol y el amonio. Especialmente esta última sustancia tiene un olor que es difícil de remover, particularmente si se ha secado sobre la piel. También podría deberse a los hongos en la piel y/o las uñas.
complementar los desodorantes de pies que puedes comprar, ya sea en forma de aerosol o en polvo, aquí te ofrecemos un par de remedios caseros.
Semilla de Tamarindo. Tanto la semilla como la flor del tamarindo tienen el poder de controle el mal olor de la transpiración. Se deben remojar las semillas o las flores en agua y cuando se hallan blandas, se las muele en la misma agua. Se puede aplicar la pasta para untarla sobre las axilas y el líquido para remojar los pies. Resulta en verdad refrescante y reduce el molesto olor!
La medicina Ayurveda sugiere una mezcla de fruta bael, también conocida como argle marmelos, y uvas de la India ( emblica officinalis). Se debe realizar un polvo fino con esta mezcla y, luego del baño, se debe espolvorear sobre los pies o en las axilas. También se recomienda repetir este tratamiento antes de ir a dormir. Esta preparación elimina el mal olor de manera eficaz.
Las comadronas españolas hervían cáscaras de granada en una olla de agua, volcaban el líquido aún tibio en un balde y realizaban baños de pies para garantizar su frescura durante el día y reducir el mal olor al mínimo.
Algunos recomiendan tomar con leche y diariamente una tableta de zinc (un elemento altamente efectivo para combatir el mal olor del sudor), aunque es necesario consultar al médico porque las tabletas podrían no ser bien toleradas por algunos pacientes.
A los conocidos beneficios del limón para la piel se le suman las propiedades para combatir el mal olor: remoja un limón grande en agua hasta que se ablande y córtalo por la mitad. Frota tus pies (o las axilas, si es necesario) con este limón blando y jugoso. Esto matará las bacterias causantes del mal olor.
El uso del tomate ha probado ser muy eficaz en controlar el sudor y erradicar su mal olor, pero debes realizar el tratamiento con constancia. Se recomienda tomar una sopa de tomates cada mañana, preferentemente sin condimentar: sólo con una pizca mínima de sal. Luego de este tratamiento intensivo, se puede hacer un mantenimiento tomando un plato de sopa de tomates dos veces por semana.
Fuente: consejos-de-salud.com