El modelo de las 5 fuerzas
de Porter
Un enfoque muy popular para
la planificación de la estrategia corporativa ha sido el propuesto en 1980 por Michael
E. Porter en su libro Competitive
Strategy: Techniques for Analyzing Industries and Competitors.
El punto de vista de Porter es que existen cinco fuerzas que determinan las
consecuencias de rentabilidad a largo plazo de un mercado o de algún segmento de éste.
La idea es que la corporación debe evaluar sus objetivos y recursos frente a éstas cinco
fuerzas que rigen la competencia industrial:
|
|
Aún tienes chance de ganar... pero creo que
perdiste tu ventaja competitiva sostenible
cuando te aplicaron la llave Nelson... |
|
- Amenaza de entrada de
nuevos competidores
El mercado o el segmento no es atractivo dependiendo de si las barreras de entrada son
fáciles o no de franquear por nuevos participantes que puedan llegar con nuevos recursos
y capacidades para apoderarse de una porción del mercado.
- La rivalidad entre los
competidores
Para un corporación será más difícil competir en un mercado o en uno de sus segmentos
donde los competidores estén muy bien posicionados, sean muy numerosos y los costos fijos
sean altos, pues constantemente estará enfrentada a guerras de precios, campañas
publicitarias agresivas, promociones y entrada de nuevos productos.
- Poder de negociación
de los proveedores
Un mercado o segmento del mercado no será atractivo cuando los proveedores estén muy
bien organizados gremialmente, tengan fuertes recursos y puedan imponer sus condiciones de
precio y tamaño del pedido. La situación será aún más complicada si los insumos que
suministran son claves para nosotros, no tienen sustitutos o son pocos y de alto costo. La
situación será aun más crítica si al proveedor le conviene estratégicamente
integrarse hacia adelante. (Para una explicación del concepto de integración hacia
adelante ver El Proceso de Evolución de la Planeación
Estratégica Tradicional).
- Poder de negociación
de los compradores
Un mercado o segmento no será atractivo cuando los clientes están muy bien organizados,
el producto tiene varios o muchos sustitutos, el producto no es muy diferenciado o es de
bajo costo para el cliente, lo que permite que pueda hacer sustituciones por igual o a muy
bajo costo. A mayor organización de los compradores mayores serán sus exigencias en
materia de reducción de precios, de mayor calidad y servicios y por consiguiente la
corporación tendrá una disminución en los márgenes de utilidad. La situación se hace
más crítica si a las organizaciones de compradores les conviene estratégicamente
integrarse hacia atrás. (Para una explicación del concepto de integración hacia atrás
ver El Proceso de Evolución de la Planeación
Estratégica Tradicional).
- Amenaza de ingreso de
productos sustitutos
Un mercado o segmento no es atractivo si existen productos sustitutos reales o
potenciales. La situación se complica si los sustitutos están más avanzados
tecnológicamente o pueden entrar a precios más bajos reduciendo los márgenes de
utilidad de la corporación y de la industria.
Para éste tipo de modelo tradicional, la defensa consistía en
construir barreras de entrada alrededor de una fortaleza que tuviera la corporación y que
le permitiera, mediante la protección que le daba ésta ventaja competitiva, obtener
utilidades que luego podía utilizar en investigación y desarrollo, para financiar una
guerra de precios o para invertir en otros negocios.
Porter identificó seis barreras de entrada que podían usarse para crearle a la
corporación una ventaja competitiva:
- Economías de Escala
Supone al que las posea, debido a que sus altos volumenes le permiten reducir sus costos,
dificultar a un nuevo competidor entrar con precios bajos. Hoy, por ejemplo, la caída de
las barreras geográficas y la reducción del ciclo de vida de los productos, nos obliga a
evaluar si la búsqueda de economías de escala en mercados locales nos resta flexibilidad
y nos hace vulnerables frente a competidores más ágiles que operan globalmente.
- Diferenciación del
Producto
Asume que si la corporación diferencia y posiciona fuertemente su producto, la compañía
entrante debe hacer cuantiosas inversiones para reposicionar a su rival. Hoy la velocidad
de copia con la que reaccionan los competidores o sus mejoras al producto existente
buscando crear la percepción de una calidad más alta, erosionan ésta barrera.
- Inversiones de Capital
Considera que si la corporación tiene fuertes recursos financieros tendrá una mejor
posición competitiva frente a competidores más pequeños, le permitirá sobrevivir más
tiempo que éstos en una guerra de desgaste, invertir en activos que otras compañías no
pueden hacer, tener un alcance global o ampliar el mercado nacional e influir sobre el
poder político de los países o regiones donde operan. Hoy en día en la mayoría de
los países del mundo se han promulgado leyes antimonopólicas tratando por lo menos en
teoría de evitar que las fuertes concentraciones de capital destruyan a los competidores
más pequeños y más débiles. La creación de barreras competitivas mediante una fuerte
concentración de recursos financieros es un arma muy poderosa si la corporación es
flexible en la estrategia, ágil en sus movimientos tácticos y se ajusta a las leyes
antimonopólicas.
No obstante su fuerza financiera, la corporación debe tener en cuenta que los
pequeños competidores pueden formar alianzas o recurrir a estrategias de nichos. Aquí Sun
Tzu nos advierte:
"Si se efectúa un ataque en la proporción de uno contra diez hay que comparar,
en primer lugar, la sagacidad y la estrategia de los generales contendientes..."
- Desventaja en Costos
independientemente de la Escala
Sería el caso cuando compañías establecidas en el mercado tienen ventajas en costos que
no pueden ser emuladas por competidores potenciales independientemente de cual sea su
tamaño y sus economías de escala. Esas ventajas podían ser las patentes, el control
sobre fuentes de materias primas, la localización geográfica, los subsidios del
gobierno, su curva de experiencia. Para utilizar ésta barrera la compañía dominante
utiliza su ventaja en costos para invertir en campañas promocionales, en el rediseño del
producto para evitar el ingreso de sustitutos o en nueva tecnología para evitar que la
competencia cree un nicho.
- Acceso a los Canales de
Distribución
En la medida que los canales de distribución para un producto estén bien atendidos por
las firmas establecidas, los nuevos competidores deben convencer a los distribuidores que
acepten sus productos mediante reducción de precios y aumento de márgenes de utilidad
para el canal, compartir costos de promoción del distribuidor, comprometerse en mayores
esfuerzos promocionales en el punto de venta, etc, lo que reducirá las utilidades de la
compañía entrante. Cuando no es posible penetrar los canales de distribución
existentes, la compañía entrante adquiere a su costo su propia estructura de
distribución y aún puede crear nuevos sistemas de distribución y apropiarse de parte
del mercado.
- Política Gubernamental
Las políticas gubernamentales pueden limitar o hasta impedir la entrada de nuevos
competidores expidiendo leyes, normas y requisitos. Los gobiernos fijan, por ejemplo,
normas sobre el control del medio ambiente o sobre los requisitos de calidad y seguridad
de los productos que exigen grandes inversiones de capital o de sofisticación
tecnológica y que además alertan a las compañías existentes sobre la llegada o las
intenciones de potenciales contrincantes. Hoy la tendencia es a la desregularización, a
la eliminación de subsidios y de barreras arancelarias, a concertar con los influyentes
grupos de interés político y económico supranacionales y en general a navegar en un
mismo océano económico donde los mercados financieros y los productos están cada vez
más entrelazados.
La estrategia es incrementalmente dinámica. Las fuentes de ventajas tradicionales ya
no proporcionan seguridad a largo plazo. Las barreras tradicionales de entrada al mercado
están siendo abatidas por jugadores hábiles y rápidos. La fortaleza de una estrategia
dada no está determinada por el movimiento inicial, sino por que tan bien nos anticipamos
y enfrentamos a las maniobras y a las reacciones de los competidores y a los cambios en
las demandas de los clientes a través del tiempo.
El éxito de la estrategia depende de que tan efectivamente ésta pueda manejar los
cambios que se presenten en el ambiente competitivo. La globalización y el cambio
tecnológico están creando nuevas formas de competencia; la desregularización está
cambiando las reglas de la competencia en muchas industrias; los mercados se están
volviendo más complejos e impredecibles; los flujos de información en un mundo
fuertemente interconectado le está permitiendo a las empresas detectar y reaccionar
frente a los competidores mucho más rápidamente.
Esta competencia acelerada nos está diciendo que ya no es posible esperar por la
acción del competidor para nosotros decidir como vamos a reaccionar. El nuevo grito de
guerra es anticiparse y prepararse para enfrentar cualquier eventualidad. Cada movimiento
de la competencia debe enfrentarse con una rápida contramaniobra, puesto que cualquier
ventaja es meramente temporal.
