Siendo uno de los personajes guatemaltecos más tradicionales, “La Tatuana” o “Manuelita La Tatuana” trasciende dentro de las leyendas criollas guatemaltecas, puesto que a diferencia de otros personajes es una proyección folklórica netamente guatemalteca.
Algunos autores ubican los orígenes de éste personaje en la época de traslado de la Capital de Santiago de los Caballeros (Antigua Guatemala) a la Ciudad de Guatemala de La Asunción, actual capital de Guatemala.
Se le conoce en algunos relatos, como una anciana de personalidad misteriosa y lúgubre, con una mirada profunda y con conocimientos avanzados de hechicería y magia negra. Recorría los pueblos de Guatemala para realizar “trabajitos” de magia para hacer favores a la gente y así sobrevivir a la paupérrima situación en la que vivía.
En otras historias, es mencionada como una señorita de muy buen aspecto, de ojos negros brillantes, mirada profunda y un precioso cabello largo y negro, que se ceñía a su linda figura recogido en dos enormes trenzas.
Según Miguel Ángel Asturias en su libro “Leyendas de Guatemala”, Manuela era una esclava que fue adquirida por un anciano con vastos conocimientos esotéricos. Más que su esclava, se convirtió en su alumna, aprendiendo con él muchos hechizos y curaciones. El viejo le tomó mucho aprecio a Manuela y la liberó tatuándole con la uña un barco en el brazo, para que a través de éste pudiera escapar de cualquier peligro y nunca fuera puesta en cautiverio. De ésta manera, Manuela puede escapar de cualquier prisión dibujando el barco en la pared en el cual se esfuma por los aires hasta que desaparece por completo, dejando únicamente un fuerte olor a azufre.
Se dice que en una de las paredes de las bartolinas del Palacio de Gobierno de la Nueva Guatemala de la Asunción, se podía ver el barco que en una ocasión pintó Manuelita, antes de que el edificio fuera destruido por los terremotos de 1,917 – 1,918.
Publicado por: Oscar Estrada
Fuente: guatemala.comuf.com